Un País Dividido

Últimamente me he estado dando cuenta de que el Primero de todos los males es la división. Cuando un pueblo, una familia, una nación, un imperio o un gobierno están divididos, todo esfuerzo por mejorar se torna nulo.

Veámoslo así, no solo será más difícil lograr hacer las cosas que se necesitan hacer por el hecho de que ahora hay menos de la cantidad total de gente trabajando hacia ese objetivo, sino que también los esfuerzos de una parte de la población se ven frustrados por los ataques de la otra parte. En otras palabras, no solo no se llega a la meta en el mismo tiempo, sino que no se llega a la meta punto.

La visión de un México unido dará pie a lograr cualquier reto o meta que podamos encontrar o imponernos. Mientras los políticos, los gobernantes y la gente se mantengan “entretenidos” en actividades derivadas de la división, nunca se podrán enfocar en aquellas cosas que podemos lograr juntos.

La izquierda tiene una idea para mejorar a México, y la derecha tiene otra idea. ¿Acaso es que una es buena y la otra no? No, lo que pasa es que son distintas. Pero si la izquierda enfoca todo su tiempo en hacer ver a la derecha como que no sirve y ridiculizarla, ni una ni la otra idea será efectiva.  Ni la izquierda ni la derecha podrán emplear sus ideas por aquello de la división.

Es simple cuestión de lógica: es más lógico que un pueblo logre superar sus problemas si se unen en contra de ellos. El pueblo de México debe unirse. La historia nos enseña que los pueblos que prosperaron más en todos los tiempos fueron pueblos unidos bajo la misma visión. En algunos de los casos la visión fue la equivocada, como la de Hitler, en otros casos la visión fue acertada, como la de Gandhi, Martin Luther King Jr., y otros libertadores que buscaron la unidad para lograr superar sus flagelos.

Will Durant dijo “Una gran civilización no es conquistada desde afuera, sino hasta que se ha destruido a sí misma desde adentro”. La mejor táctica de cualquier enemigo de México es mantener al pueblo dividido, ya que facilita la conquista, la derrota y la amargura de sus integrantes.

Me viene a la mente la película de Disney “Bichitos” (“A Bug´s Life” en Inglés). Los enemigos de la colonia utilizaban la división de las hormigas para dominarlas. Pero cuando las hormigas por fin se dieron cuenta de que eran muchísimas más que sus enemigos, y que juntos podían derrotarlos fácilmente, sus enemigos salieron huyendo de allí, ya que NADIE puede con un pueblo unido.

Amigos, el día vendrá que México se unirá. Se unirá en contra de la pobreza. Se unirá en contra de la delincuencia. Se unirá en contra de la corrupción y de los grandes males que nos azotan. Ese día, los corruptos, los delincuentes y los ricos abusadores temblarán.

¿Qué es la unidad? Seguramente no es aquello que uno escucha en las calles cuando hay una manifestación diciendo “Un pueblo unido jamás será vencido”, aunque esa frase es correcta. El gran problema de estos manifestantes es que se unen en contra de otros mexicanos. Es decir, es un simple reemplazo de ideas. Cuando un dictador es derrocado por otro dictador, no fue realmente una independencia para el pueblo, solo es un cambio de gobierno por la vía violenta.

La unidad que México verá es aquella que reconocerá que TODOS los Mexicanos estamos del mismo lado: el de México, y que los enemigos no son de carne ni de hueso; que los enemigos de los azules no son los tricolores, ni los amarillos, y vise versa. La verdadera unidad vendrá cuando TODOS los Mexicanos nos unamos en contra de enemigos que todos tenemos: El hambre, la corrupción, la delincuencia, la pobreza, la contaminación, la suciedad, la mentalidad de esclavos, la ignorancia, la violencia domestica, etc. Problemas verdaderamente importantes. Cuando estos se hayan eliminado, podremos enfocarnos en analizar y defender aquellas cosas que nos hacen distintos, pero solo una vez que hayamos vencido los enemigos que todos tenemos por igual.

Escuche esta comparación y se me hizo muy acertada. Se dice que una noche un hombre soñó con el infierno y el cielo, y que sorprendentemente eran bastante parecidos. Al llegar al infierno, era un gran salón donde había mucha gente muy malnutrida, muriendo de hambre, flacos y cansados. Lo curioso de esto es que al centro del salón había mucha comida, las personas  tenían las manos en forma de cuchara. Sin embargo, las manos eran tan largas que no podían doblar los codos para poner la cuchara en sus bocas pues les sobresalían, y no podían comer. Era cruel ver tanta rica comida y tanta gente deseosa de un pequeño sorbo, sin la posibilidad de que sus brazos los pudieran alimentar.

Entonces llegó al cielo, y nuevamente era un salón con mucha gente. Sus brazos también tenían la forma de cucharas grandes, con bastante comida el centro del salón, y al igual que en el infierno, aquí sus brazos eran demasiado largos para poder alimentarse. Sin embargo, todos estaban contentos, satisfechos y platicando. Al darse cuenta de sus hábitos, el hombre supo de inmediato la razón de esta diferencia; en el infierno cada uno se intentaba alimentar solo, mientras que en el cielo todos se alimentaban entre sí. De esta forma todos podían alimentarse y quedar satisfechos, simplemente por confiar en las demás personas.

Reflexionemos un rato. La próxima vez que quieras lograr algo tú solo, piensa en cómo puedes hacer que los demás logren sus propios objetivos. Te aseguro que si tú le ayudas a suficiente gente a lograr sus propósitos, ellos se asegurarán de que tú llegues a los tuyos. Alguien debe dar el primer paso. ¿Serás tú?

El Premio es un Mexico en Paz

Hoy Viernes a las 10:00 horas se entregará el informe de los avances en cuanto a las 160 acciones que propuso el Presidente Felipe Calderón para aliviar los graves problemas que sufre Ciudad Juárez.

Sin haber conseguido ya la información oficial, los medios de comunicación (Cómo los diarios) ya están haciendo su contribución a la mentalidad negativa colectiva, al escribir entradas y artículos que ofrecen una perspectiva derrotada, pesimista y quejumbrosa.

Dentro de las quejas están las siguientes: “El Ejecutivo (FCH) prometió 90 mil afiliados al programa Seguro Popular en los primeros 100 días y llevamos solamente 80 mil”. Es decir, por diversas razones, no se cumplió la meta de 90 mil nuevos filiales al seguro popular, pero de alguna forma debe ser culpa del Presidente y las Autoridades.

Pensemos por un momento en cuáles son las acciones que realmente tienen el valor para cambiar el estado de ánimo de nuestra ciudad, estado y nación. En México: Cambios creemos firmemente que la postura de la gente tiene mucho qué ver con la situación y con la manera en que se perciben las cosas. Es decir, hemos decidido ver la copa medio llena, y no medio vacía. 80 mil nuevos filiales de 90 mil prometidos está dentro de un gran avance en materia de salud. Valga éste solo como un ejemplo de la mentalidad colectiva del pueblo, y de las acciones que hacen los diarios y medios de comunicación para difundir aun más esa actitud quejumbrosa.

En la entrada por Rocío Gallegos de El Diario titulada “Aun con rescate, está Juárez igual… o peor”, la reportera ofrece su punto de vista, abriendo el articulo de ésta manera: “Sin tomar aún acciones para revitalizar la economía de la ciudad…”. Tengamos en cuenta que la mayoría de la gente que lee el periódico toma la información de estas personas como confiable y literal, y lo que a ellos se le entregue cada mañana es lo que, eventualmente, comenzarán a creer. No son cifras oficiales, sino que difunden un mensaje de rencor y dolor en contra de aquellos que están aquí para ayudar, basado estrictamente en la opinión personal y la percepción de unos cuantos individuos.

Los medios de comunicación deben utilizar el poder de la influencia que ejercen sobre las masas responsablemente, ya que gran parte de la percepción colectiva de la gente está basada en lo que leen y ven en los medios masivos. Esto es importantísimo, ya que la mayoría de los programas que pretenden rescatar nuestra ciudad cuentan con la participación ciudadana, y si el ciudadano está viciado en su manera de pensar, no va a participar, lo cual va a reducir los esfuerzos a “inútiles”.

La actitud es una decisión, e influye mucho en lo difícil o fácil que puede ser un verdadero cambio en nuestra ciudad en toda materia. El primer cambio y avance comienza con nuestra actitud hacia nuestro entorno. Quejarse y cruzarse de brazos nunca ha ayudado en nada. Es nuestra ciudad, y si realmente estamos interesados en rescatarla no vamos a dejarles todo el trabajo a las autoridades, simplemente por el hecho de que si éstas fracasan, los más afectados seremos nosotros.

Si somos personas inteligentes, ocuparemos lo poco o mucho que las autoridades están ayudando para nuestro provecho, cambiaremos nuestra manera de pensar y comenzaremos a trabajar y avanzar hacia un verdadero cambio. El ser negativo obstaculiza nuestra manera de hacer y ver las cosas, además de obstaculizar el trabajo de las autoridades. Entendamos de una vez por todas que TODOS estamos en el mismo equipó y la meta es ganar: El premio es un México en paz.

Por favor lee la siguiente entrada por CNN México: “La estrategia contra el narco tendrá éxito sólo con la confianza ciudadana” leer entrada completa.

Los Cangrejos Mexicanos

Hay una frase famosa entre las personas de poder en nuestros gobiernos. No es una frase políticamente aceptable, pero como muchos de nosotros en nuestros trabajos, nuestros diputados, senadores y otras personas de gobierno, no son gente rígida que ande todo el día hablando formalmente sin gestos ni expresiones emocionales, fríos y sagaces como lo pensamos.

De hecho, hace algunas semanas veía una programación especial con el Presidente Felipe Calderón Hinojosa llamada “Diálogos con el Presidente”, donde platicaba con la gente y se interesaba por sus problemas. No solamente vi al presidente de México hablar como tú y como yo, sino que también platicó un historia. Se dice que entre las filas de los diputados hay conversaciones que él mismo recordaba, donde uno le decía a su compañero cosas como “Ya Estoy bastante estresado, me retiro a algún lugar donde nadie me conozca para relajarme”, y le contesta su colega “Ve a tu distrito que representas, ahí nadie te conoce”.

Sin embargo esta frase famosa, que ya es parte de la mentalidad de nuestros gobernantes, no es tan simpática como la anterior. La frase (Que tal vez ya hayas escuchado) básicamente dice que “El que no Transa, no Avanza”. Esta manera de pensar nos limita a creer que la única solución para poder salir adelante es asegurarnos de que nuestro vecino, compañero, amigo, colega o simplemente nuestro compatriota, sea abusado, robado o “transado” por nosotros para poder sentir que nos movemos hacia adelante.

En éste paradigma, no hay ganadores si no hay quien pierda. Lamentablemente, el perdedor siempre resulta ser el mismo: El Pueblo de México.

Reflexionando en ésta manera de pensar, me llego una idea muy clara que contradice a ésta lógica. Mi idea es “¿En qué dirección estamos avanzando?”. Dentro de mi razonamiento, el transar a otra persona no es un avance, sino un retroceso.

Dejemos atrás el pensamiento errado del abuso. Considera por un momento un chiste que escuché hace poco. Seguramente ya lo has escuchado, pero observa con atención:

Un hombre caminaba por la orilla de la playa con una cubeta en cada brazo, regresando a su casa después de pescar. Otro hombre lo ve, y nota que una de las cubetas está tapada, mientras que la otra no, y de curiosidad le pregunta “¿Qué tienes ahí dentro?” a lo que el hombre responde “Tengo Cangrejos” – “¿Ambas cubetas tienen cangrejos?” le preguntó, a lo que respondió “Sí”. Entonces la curiosidad venció y tuvo que preguntar “¿Y por qué es que una de las cubetas está tapada y la otra no?”. El pescador respondió “Porque la cubeta tapada tiene cangrejos Americanos, mientras que la destapada tiene cangrejos Mexicanos”.

Sorprendido, el curioso hombre le preguntó “¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?”, a lo que el pescador respondió “Lo que pasa es que los cangrejos americanos se ayudan uno al otro. Forman columnas para intentar escapar, y lentamente se van saliendo. Pero los cangrejos mexicanos me ahorran la tapa, ya que cuando uno se esfuerza mucho y logra subir por encima de los demás e intenta escapar, los demás lo jalan y no lo dejan ir”.

No tiene mucho chiste, sobretodo saber que esto es verdad. “El que no transa no avanza” NO es una frase sabia, aunque refleje la realidad. México tiene que cambiar su manera de pensar para poder salir adelante. Hay más que suficiente de lo que necesitamos, como alimento, autos casas, todo. Pero somos egoístas y nos quedamos a la mitad, conformándonos con poco para nosotros solos que escoger lo mucho para todos.

El Sueño Americano

“Recordemos que América no es sólo el nombre que Estados Unidos usa par sí. Es un hecho poco conocido por todo el mundo, pero personas de América Latina, Canadá y el Caribe sienten ira cuando gente de Estados Unidos, Europa o Asia se refiere a Estados Unidos como “América”, exigiendo así para los ciudadanos de Estados Unidos el gentilicio exclusivo de “americanos”. Al sur del Río Grande, al que nosotros conocemos como Río Bravo, consideramos que todo el hemisferio son las américas. América es el Nuevo Mundo, donde civilizacioines antiguas como la maya y la azteca se mezclaron con hombres audaces y con esclavizados y desesperados, de Europa, Arabia y Asia. En ese sentido, todos solos americanos y , desde el Yukón en Canadá hasta la Tierra del Fuego en Argentina, todos compartimos el sueño de una vida mejor.

También sueñan los que vienen de las callejuelas de Asia y en las arenas del África subsahariana. Los pobres, los enfermos y los trabajadores de cada continente anhelan la proseperidad que mis abuelos encontraron en las Américas. Son los sueños sencillos de cada familia: un hogar para los nuestros, un médico para los enfermos, una escuela para los niños, un buen empleo… y tal vez, si se trabaja mucho, un pedazo de tierra o una tienda en una esquina. Éste sueño de las Américas es la esperanza que compartimos todos los nacidos de gente pobre que atravesó océanos, desiertos y praderas con la cabeza llena de grandes ideas y nada en los bolsillos, sólo su valentía”.

“La Revolución de la Esperanza: La vida, los anhelos y los sueños de un presidente” Un extracto de las memorias del ex-presidente de México Vicente Fox. Introducción “El Año de Hidalgo”.

Establece un Ambito Positivo

Al despertar en la mañana ¿Piensas en lo bueno que será tu día? ¿Calibras tu día con tus pensamientos y actitudes para tener una buena experiencia? ¿O te levantas pensando en lo mal que está el mundo y los problemas que tienes?

No importa lo que haya sucedido el día de ayer, o la semana pasada o el año pasado; hoy es un nuevo día. En éste momento tienes el poder de hacer los cambios necesarios en tu vida, en tu actitud, en tu familia y en tu manera de pensar. ¡Hoy tienes una nueva oportunidad de cambiar tu vida!

Es posible que las cosas no anden bien a tu alrededor. Tal vez te hayas sentido desanimado, cansado o deprimido. Tal vez la gente a tu alrededor no habla más que de la situación que vive nuestro país y de lo mal que estamos. Pero te digo una cosa; ese tipo de actitudes no hacen más que alimentar el negativo ambiente que ya vivimos. No permitas que eso te arrastre. No permitas que el pesimismo se contagie y genere aun más pesimismo. Por el contrario, levanta tu mirada y ten ánimo. Decide que el día de hoy vas a intentarlo de nuevo sin importar el resultado, sabiendo que es mejor intentarlo que no hacerlo.

Recuerda que México es su gente, y si su gente está deprimida, México está deprimido. Ten valor el día de hoy. No tienes nada qué perder y mucho qué ganar. Determina que el tono del día de hoy será de expectativa, de bien, de mejora y de prosperidad. Establece el ámbito de tu futuro hablando palabras positivas. Expande tu visión: intenta nuevas cosas. Recuerda que ésta vida no es para los débiles, sino para los fuertes en carácter, determinación y pasión.

Al establecer el ambiente correcto en tu día, verás que las cosas no están tan mal como las hacemos parecer al “Adornarlas” con nuestro pesimismo, y podrás ver objetivamente el rumbo que lleva tu vida. Toma control; establece el tono de tu día y verás que todo es posible si puedes creer.

Escucha tu Corazon

Es muy importante saber seleccionar tus palabras antes de decirlas. El buen Libro, La Biblia, dice que la vida y la muerte están en el poder de la lengua. Tú puedes bendecir tu futuro o puedes maldecirlo; puedes pronosticar bien y prosperidad, o puedes anticipar amargura y agonía. Todo depende de las palabras que escojas para hablar. Dios mismo utilizó el poder creativo de las palabras para llamar a todas las cosas a la existencia.

Existen muchas cosas que pueden influenciar nuestras palabras y las frases que decidimos usar. En un momento dado uno puede exaltarse y ofender. En otro momento, las circunstancias a nuestro alrededor, como la situación de nuestro país, pueden hacernos decir cosas que no son de beneficio. En ocasiones prestamos mucha atención a lo que los demás están diciendo sin conocer el poder de sus palabras, y nos dejamos influenciar. Lo mismo sucede con el periódico, la radio, la televisión y los demás medios de comunicación. Hoy en día éstos están cargados de negatividad que no ayuda en nada; si algo, perjudican más al hacer que nos estanquemos en una manera de pensar negativa.

Sin embargo, la Biblia también dice en Proverbios 16:23 que el corazón del sabio le enseña a su boca, y le agrega conocimiento a sus labios. El día de hoy escuchemos a nuestro corazón. Toma un breve minuto durante el día y calladamente escucha lo que hay dentro de él. Sobretodo enfócate en pensar las cosas positivas de la vida y de tu alrededor y decide hoy que no vas a enfocarte en lo negativo. Toma la decisión y haz el compromiso de no ser una persona influenciada por las palabras ni las circunstancias negativas y que vas a poner poder de bien en tu boca y en tus labios.

En Tus Manos Esta La Solucion

¿Sabías tú que tienes el derecho de la prosperidad, la libertad, la educación y la seguridad? En ocasiones es fácil desanimarnos al ver el mundo en que vivimos. Uno vuelve la vista hacia nuestro alrededor, y parece que todo sale mal, que hay poca esperanza y que México tiene un futuro tenue y sombrío.

Pero piensa en esto: el futuro de esta nación lo forjan los hombres y mujeres que en ella viven. En tus manos esta el poder para cambiar tu futuro. Las Garantías Individuales de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (La Constitución) es el documento por el cual se rigen todas las demás leyes que en el país se han creado. Éste documento establece que es tu derecho como ciudadano mexicano la búsqueda de la prosperidad, la libertad de expresión, la educación y la seguridad. Los órganos de gobierno están para ayudarte y garantizarte estos derechos.

En tus manos está el poder para exigir aquello que es tu derecho. Recuerda siempre que tienes el derecho de llevar todo problema tan “alto” como se necesite, y si tienes un problema y alguna autoridad no te responde, puedes ir con el jefe de ésta. Si ésta no te responde, puedes ir escalando tu problema hasta que alguna de estas te responda.

Muchas veces nos dejamos y quedamos callados porque no sabemos qué hacer. Pensamos que será una pérdida de tiempo llevar nuestras quejas a los “altos mandos” y nunca se hará nada. Pero de eso se trata México: Cambios; de educar al pueblo mexicano y ayudarle a cambiar su manera de pensar y de percibirse a si mismo A veces nos percibirmos menos, pero en realidad somos los que dan poder a esta nacion. Queremos cambiar la mentalidad de nuestra gente y ayudarle a salir de la ignorancia y encaminarla hacia la verdad.

Lo primero que debes hacer es cambiar tu perspectiva del país y sus gobernantes, de su pueblo y de ti mismo respecto a tu lugar en esta nacion. Para empezar, los gobernantes son tus empleados. ¡Así es! Los “Altos Mandos” nunca estarán más alto que los ciudadanos que los colocan donde están, que pagan sus salarios y les dan poder. Piensa en esto: un gobernante sin pueblo no tiene poder; no tiene nada. El poder lo hace la gente que gobierna. ¡Tu tienes más poder del que tú crees! Cambia tu mente respecto a los gobernantes; ellos están allí para ayudarte. Si alguno no te ayuda en lo que les corresponde, es tu obligación exigírselo. No tengas miedo ni te intimides nunca por alguna autoridad, ya que la autoridad que tiene se la ha dado el mismo pueblo sobre quien la ejerce.

No permitamos que México caiga en la “Monarquía”, donde el pueblo simplemente y ciegamente paga impuestos a un “rey” que no tiene el interés de ayudarles, sino solo de hacerme más rico. En un reinado la gente ni siquiera sabe por qué debe pagar tributo al rey. En México el tributo, o impuestos, se pagan para que los gobernantes hagan un trabajo. Si no lo hacen, está en tus manos el poder de cambiarlo; no tengas miedo.

Cambia tu manera de pensar. México puede salir adelante, y en tus manos está la solución.