Don Julian

Grandes Historias de Exito en Mexico

Podrás odiar a éste hombre por las razones que tú quieras. Tal vez no te gusta la calidad del servicio que da su compañía Telmex, o los precios con los que opera. O tal vez podrás amarlo, por sus muchas contribuciones en tema de caridad, por su visión, su solidez o su ingenio. Pero una cosa no se puede dejar de hacer: admirarlo.

Carlos Slim Helú es el hombre más rico de México, el tercero más rico del mundo y uno de los más poderosos. Recientemente se aferró en querer poseer una parte de la revista TIME, entre sus múltiples empresas donde figuran grandes y reconocidas marcas como Best Buy. Su visión y ejemplo de superación tienen pocas historias comparables.

Pero el verdadero logro no comenzó con él. Si bien él lo ha aumentando y lo ha perfeccionado, el logro comenzó con su padre, Julián Slim Haddad. Mucho se ha escrito de Carlos. Su foto se encuentra junto a la de grandes personalidades como el mismo Presidente Felipe Calderon, el ex-Presidente Bill Clinton. Su historia se ha publicado en miles de revistas, y su rostro a aparecido en miles de portadas. Ha estado consecutivamente en dos de las listas mas importantes de personas poderosas en el mundo: Forbes 100 y Time 100. Uno puede excusar a Carlos Slim por tener tan grande riqueza, ya que nació en cuna de oro, plata o cualquier otro material que te guste agregar. Sin embargo, su padre, Julián, no tuvo tal suerte. Julián fue, y sigue siendo, un ejemplo de superación y de autosuficiencia, en tiempos aun más peligrosos que los que vivimos hoy, en un país aun mucho más pobre y proveniente de un transfondo aun mucho más turbulento que el mexicano común. ¿Qué es lo que hizo que lograra tal hazaña? En mi opinión, valor, determinación, y sobretodo la apreciación de las cosas con la que contaba, lejos de quejarse de lo que no tenía. Slim estaba en desventaja con cualquier otra persona, incluso el mexicano mas humilde.

En 1902 totalmente solo, con 14 años de edad, sin hablar español y procedente de Líbano llegó a México Julián Slim Haddad. Esto es ya de por sí un comienzo mucho más difícil del que el mexicano común tiene al nacer. Slim Haddad llegó a México huyendo del yugo del imperio otomano, que en aquel entonces obligaba a los jóvenes a incorporarse a su ejército, por lo cual las madres exiliaban a sus hijos antes de que cumplieran los quince años.

Así, pues, llegó Don Julián, joven, enérgico y lleno de entusiasmo e ideas, después de desembarcar en Veracruz y partir a Tampico, Tamaulipas, con la convicción de salir adelante junto con el país que los había recibido. Era obvio que proviniendo de un país en conflicto y de bajo perfil, Julián apreciara lo que los mexicanos no hacían en su propio patio.

En Tampico se encontraban cuatro hermanos de don Julián que ya se habían establecido en la ciudad. Más tarde los hermanos Slim, cambiaron su lugar de residencia a la Ciudad de México y en 1904 Julián Slim, junto con su hermano José (trece años mayor que él) forman la sociedad mercantil llamada La Estrella de Oriente, bautizada así en honor a su lugar de origen. Se asociaron con un capital de 25,800 pesos, aportando el 50 por ciento cada uno de ellos. En mayo de 1914 y en plena Revolución Mexicana, Don Julián, con 26 años de edad, le compró a su hermano José el otro cincuenta por ciento por la cantidad de 30 mil pesos.

La Estrella de Oriente era una importante mercería ubicada en la Calle de Capuchinas (hoy Venustiano Carranza), que con el paso de los años y dada la enorme dedicación al trabajo de Don Julián así como su gran talento empresarial, para el 21 de enero de 1921, apenas diez años después de fundada la empresa, ya tenía mercancía por un valor superior a los 100,000 dólares, así mismo, para esas fechas, Don Julián ya había adquirido más de once propiedades en la zona, la cual era de las más comerciales, activas e importantes del centro de la Ciudad y por ende del país. El valor actual de la tienda sería superior a los 7 millones de dólares y el de las propiedades, alrededor de 28 millones de dólares.

¿No habrían, acaso, los mexicanos hacer algo así? Yo creo que sí. ¿Por qué no lo hicieron? Para el año de 1922, Don Julián contaba ya con un capital de $1,012,258 pesos entre propiedades, comercios y acciones diversas.

Gracias a su inteligencia y tenacidad en el trabajo, Don Julián Slim Haddad se convertiría en un prominente empresario y padre de familia ejemplar, que supo inculcar en sus hijos, tanto los valores morales, como la dedicación y conocimiento para el trabajo.
Las razones del éxito comercial de Don Julián Slim Haddad fueron simples: vocación, talento y trabajo. Don Julián se anticipó al pensamiento empresarial de su época, ya que tuvo un dominio profundo de la actividad comercial y ya en los años veinte hablaba de que el comercio eficiente era el que vendía grandes volúmenes, con márgenes reducidos y con facilidades de pago, factores que rigen a los grandes almacenes de descuento en la actualidad.

Carlos Slim Helú, nace el 28 de enero de 1940 en la ciudad de México, donde aprendió a muy temprana edad el valor de la familia como prioridad en la vida. También desde muy niño, recibió sus primeras enseñanzas empresariales, ya que Don Julián les daba a cada uno de sus hijos una libreta de ahorros junto con su habitual “domingo” y semana a semana, a fin de que administraran sus ingresos y egresos, la revisaban con él, veían sus gastos, compras y movimientos, así es como siguiendo esta regla, los hijos de Don Julián llevaban sus propios balances personales e iban viendo como se desarrollaba su propio patrimonio. A partir de entonces para el pequeño Carlos la inversión y el ahorro se volvió parte de su vida, siendo esto para él su primer aprendizaje empresarial, mismo que pronto pondría en marcha al abrir su primera chequera y comprar acciones del Banco Nacional de México con tan sólo 12 años de edad.

La riqueza, de todo tipo, tanto material como espiritual, no tiene una gran formula o secreto poco conocido y reservado para algunos. El trabajo duro, la prudencia y las ganas de superarse son más factores que el talento, el ingenio o el carisma. Estos últimos, a pesar de que son muy útiles al poseerlos, ni son necesarios ni suficientes. Determina hoy lo que quieres ser, y levántate cada día pensando en ello, buscando llegar a serlo. Acuéstate cada noche sabiendo que diste un paso adelante en tu meta. Ten en cuenta las palabras del famoso comunicador Dante Gebel: “No pueden quebrar mi voluntad; no pueden destruir mi determinación. Satanás debe elegir: o tiene un predicador o una espina clavada en el talón, pero no se puede deshacer de mi”. Con ésta actitud, todo es posible.

Fuente: Biografía de Carlos Slim Helú.

NOTA: Esta entrada incluye  comentarios del autor.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: